Payday Loan Advances Payday Loan Advances

El país; nuestro país, se balancea en el mismo pretil del estercolero, de la inmoralidad, la mentira, la estafa, la inseguridad, el temor, la falta de derechos; en fin el  crimen en todas sus manifestaciónes. Lo han sumido en la oscuridad por falta de energía y otra  oscuridad peor aun; la falta de interés, a propósito, de educar a la sociedad. No existen programas de enseñanza  patrocinados por el gobierno donde el pueblo  aprenda  civismo, buen comportamiento, respeto por el prójimo; pero no; esa no es la idea, serian ilusiones pendejas, porque la idea es mantenerlo sumergido en oscurantismo y el desorden social, que es de donde se nutren y se mantienen los malos gobiernos.

El país ha engendrado  una nueva clase social; de delincuentes, una clase con hambre de poder, de riqueza;  que se ha apoderado del  erario público manejándolo a su antojo y manera, sin escrúpulos;  que  ha escalado los más altos estamentos sociales sin tomar en consideración al pueblo común, al pueblo  que adolece de educación, alimentación, salud y seguridad;  cuatro cosas básicas para mantener la estabilidad y el desarrollo. ¿Importa esa situación a los que dirigen hoy el país? Por el nihilismo que se vive hoy me parece que no. Un desorden social invade todos los rincones de la patria, de tal  manera que familias enteras están tratando de emigrar a otros países, y los que no, los buenos, impotentes y temerosos, se echan a un lado para ver pasar el cortejo fúnebre de nuestras instituciones.

La corrupción ha engendrado, no simplemente  ladrones y sinvergüenzas de oficinas, sino también el mercado y transito más grande de estupefacientes  que se recuerde en la historia del país. Las drogas embadurnan los cristales de la justicia, enceguecen a las instituciones oficiales llamadas a proteger la seguridad ciudadana. La cocaína circula libremente por callejones y patios, avenidas, oficinas de gobierno, edificios privados. Viaja en yipetas, carros, motores, guaguas, camiones; transita por pasillos de tiendas, restaurantes, hoteles, playas. Cuando un narco es atrapado y llevado a una  corte, los jueces tiemblan, se cagan de miedo, porque la justicia es débil  por la razón de estar comprometida  hasta el tuétano  con el negocio sucio. ¿Quiénes protegen a los narcos? La pregunta es hasta pendeja, todo sabemos que visten de gris, amarillo, blanco, y tal vez un poquito mas allá. ¿Por qué ante una gravedad como esta nuestro presidente no dice nada; no le habla al país? ¿No debería el presidente aterrizar un poco y prestar atención a los rumores que circulan detrás de las cortinas palaciegas? ¿No debería el presidente nombrar funcionarios no comprometidos que resuelvan los problemas sin flemas y con los cojones grandes como aguacates y duros como el acero? Por favor señor presidente,  usted sabe hacia  dónde señala la brújula. Déjese  de estar repartiendo funditas y jugueticos como lo hacia el Dr. Balaguer; perdóneme, pero ese no es su trabajo, los tiempos cambian y eso no resuelve el  problema fundamental de hambre y miserias de las grandes masas populares. A usted le sobran allegados para ese tipo de cosas. Siéntese a solas en su oficina, confiésese con usted mismo, hágase una introspección, piense y apriete el puño y vuélvase un Hulk y resuelva sin importar a quien se lleve por delante.

Leave a Reply